Reseña: JUNGLE en Auditorio Blackberry

octubre 4, 2018

Pasaron dos años desde la última vez que el conjunto neo soul londinense (que es, en realidad una dupla) se presentó en México por última vez, en el mismo escenario y posiblemente, con la misma energía de anoche. Las expectativas eran altas y el público ya se sacudía al ritmo de Kendrick Lamar minutos antes de que comenzara el show.

Antes de que el escenario oscureciera completamente y las letras doradas de JUNGLE anunciaran el inicio, la banda telonera originaria de Monterrey, Clubz, hizo bailar a algunos en la audiencia durante 30 minutos, mientras otros observaban escépticos, esperando el acto principal.

Su set inició con “Áfrika”, una canción que forma parte de su LP Destellos, de un nostálgico sonido electropop donde la guitarra, acompañada por ritmos provenientes del sintetizador recordaba por momentos al pop clásico que dominaba en los 80. A estos instrumentos se le sumaba un saxofón que, por momentos, era el protagonista indiscutible del acto. El set continuó con la misma fórmula durante las siguientes canciones hasta que Girl Ultra, la promesa del R&B nacional, se unió al conjunto regio (que curiosamente, también es una dupla) y cerraron con un número que resaltó al resto de las canciones.

Los regios abandonaron el escenario exactamente 30 minutos antes que un estruendo de motor y destellos de luz dorada encendieran el Auditorio Blackberry. Se trata de “Smile”, de For Ever, su más reciente disco. Después le siguió “Heavy, California” y “Julia”. Con “The Heat”, la intensidad de los asistentes aumentó y se reflejó en las luces doradas que de pronto se tornaron rojas.

En el escenario sucedían dos shows al mismo tiempo: el primero era un concierto musical donde todos los miembros de Jungle se entregaban por completo al auditorio. El otro era un espectáculo visual donde los colores de las luces ilustraban el tono que había que seguirle a la música. Con “Cherry” cambian a rosa; con Con “Pray” (la primera vez que es tocada en vivo) azul; en “Lemonade Lake” morado. Pero más importante que el equipo de iluminación perfectamente sincronizado con las canciones, estaba la imponente presencia que todos los miembros de Jungle emanaban. Cada instrumento era ejecutado con precisión y los líderes, Josh Lloyd-Watson y Tom McFarland brillaron con equilibrio al resto del conjunto.

El Blackberry se convirtió en una pista de baile cuando “Busy Earnin’” se sumó al setlist, hasta que finalmente “Time” cerró la noche. Los ingleses se despidieron y en cuestión de segundos se sentía la ausencia de las percusiones tropicales, los falsetos y la coreografía digna de la mejor época de funk en los 70.

Tal vez pasen dos años más para que Jungle vuelva a incendiar la pista mexicana, pero regresarán con el consuelo de que su público los esperará de brazos abiertos, con sed de más calor y la expectativa de otro concierto más grande que el anterior.

Tracklist

Smile

Heavy, California

Julia

The Heat

Happy Man

Beat 54 (All Good Now)

Cherry

Pray

Lucky I Got What I Want

Lemonade Lake

Casio

House in L.A.

Drops

Busy Earnin’

Encore

Time

 

Por Kevin Lima

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