John Lennon como guitarrista

octubre 9, 2018

A 78 años de su nacimiento, tocamos un aspecto de John Lennon que pocas veces se revisa: su labor como guitarrista.

Por Iván Nieblas

¿Era John Lennon un buen ejecutante de guitarra? La mayoría de las opiniones de los dogmáticos del instrumento apuntan a que no lo era.  Por supuesto, comparado con sus contemporáneos como Jimi Hendrix, Eric Clapton o Jeff Beck no tiene oportunidad alguna.

Con los Beatles el momento de los solos le correspondía a George Harrison, ya que ni Lennon ni McCartney eran tan diestros en ese sentido. La función de Lennon era en la guitarra rítmica, él era quien debía sostener el cimiento melódico y guiar los cambios de ritmo y tono de las canciones. Y aunque pudiera parecer que no hacía gran cosa, hay momentos de la primera etapa de la banda que resultan bastante complejos en su ejecución.

Por ejemplo, en “All My Loving” podemos escuchar las veloces tripletas con las que Lennon lleva el ritmo durante toda la canción sin parar (hay que tomar en cuenta que no se podía editar digitalmente, las canciones debían tocarse a la perfección). En “‘Til There Was You” encontramos un ritmo bastante complicado que circula entre el Bolero y el Jazz.

El primer solo formal que grabó John Lennon con los Beatles, fue en la canción “You Can’t Do That” el 25 de Febrero de 1964. No es el solo más deslumbrante del mundo, pero con él quedaría clara la definición que muchos años haría Lennon de su técnica: “soy un guitarrista primitivo”.

Otro solo de Lennon se encuentra en “Long Tall Sally”, aunque en la mezcla final quedó un poco imperceptible. En cambio en “Every Little Thing” ejecuta un fino solo con su guitarra de 12 cuerdas.

Otra muestra de la inventiva de Lennon como guitarrista es la canción “I Feel Fine”, en la cual prácticamente descubrió el feedback como elemento musical, cuando dejó su guitarra electroacústica recargada sobre un amplificador. El efecto le gustó tanto que lo reprodujo cuando se grabó la canción.

En “Norwegian Wood” aportó sonidos orientales con una frase melódica que pronto haría eco en George Harrison, quien ya se había encontrado con la música hindú y transportó la melodía de John al sitar. Desde este punto, entre los dos iniciaron la transformación de la banda hacia una propuesta más experimental y revolucionaria.

A partir de 1968 y hasta el final de su carrera, Lennon se dedicó experimentar nuevos sonidos con su guitarra y a crear grandes riffs que han quedado plasmados en varios temas de los Beatles y en sus discos como solista.

En el Álbum Blanco, Lennon tiene una especie de “renacer creativo”. Después de haberse perdido entre las nebulosas de LSD y la psicodelia, emerge otra vez como fuerza dominante en las composiciones, y se le escucha influenciado por los sonidos “pesados” que comenzaban a surgir en el panorama musical como Led Zeppelin y Jimi Hendrix.

Esto queda de manifiesto en temas como “Yer Blues”, en la cual según él estaba tratando de imitar a Muddy Waters, con una letra oscura, suicida, y un solo genial de su Epiphone Casino (que a partir de entonces se convertiría en su arma de batalla) a través de una bocina oscilatoria (misma que luego usaría Eric Clapton para el solo de “While My Guitar Gently Weeps”).

Otro track del mismo calibre es “Revolution”, aunque no quedó en el disco, sino que se lanzó como lado B del sencillo “Hey Jude”. Es la canción de los Beatles que contiene más distorsión de todas, misma que se logró conectando la guitarra de John directamente en la consola de Abbey Road y subiendo el volumen al máximo para saturar los potenciómetros.

Otros tracks con riffs Lennonescos son “Happiness Is a Warm Gun” y su contribución tocando el bajo distorsionado en la larguísima “Helter Skelter” (aunque en el álbum aparece reducida). Por supuesto también hubo espacio para las baladas en las que John hace gala de un formidable rasgueo con “Julia” y “Dear Prudence”.

Ya encarrerado en el modo experimental e influenciado por Yoko Ono, Lennon grabó con ella el álbum Two Virgins, en el cual hace gala de sus facultades como explorador de sonidos con la guitarra, loops de cinta  y la voz de Yoko, rayando por momentos en lo que varias décadas después se conocería como Noise Rock y sería la gran influencia de bandas como Sonic Youth.

Para el soundtrack de la película Yellow Submarine, le pidieron tener listo un nuevo tema. Lennon compuso en pocos minutos “Hey Bulldog”, con un soberbio riff que requiere de buena destreza para ser ejecutado a la perfección.

En las sesiones de Let It Be, Lennon ya no estaba interesado en el grupo, aunque aportó buenos temas como “Across the Universe”, en la que de nuevamente hace gala de sus facultades para construir baladas melódicas, rubro hasta entonces acaparado por McCartney. Lennon también el solo del que habría de ser el tema principal del proyecto, “Get Back” y aporta un solo al tema de George Harrison, “For You Blue”, el cual ejecuta en una lap steel hawaiana con un cartucho vacío de escopeta.

En Marzo de 1969, Lennon acompañó a Yoko Ono en un “concierto vanguardista” en la universidad de Cambridge, en el cual sobrealimentaba su guitarra frente al amplificador mientras Yoko aullaba y gritaba. Los asiduos a la vanguardia y el Jazz calificaron de “ridículo” el ruido que ejecutaba John y los fans de los Beatles lo acusaban de haber perdido su esencia rocanrolera buscando “unirse a los snobs del arte”. Parte de la presentación se incluyó en el disco experimental de John y Yoko: Unfinished Music No 2: Life With The Lions el cual fue calificado por los críticos como un álbum “inescuchable”.

Para la despedida de los Beatles, o sea el disco Abbey Road, Lennon se lució con dos grandes tracks que dan cuenta de sus aptitudes guitarreras: “Come Together”, un tema originalmente creado como tema de campaña política para Timothy Leary, el gurú de la psicodelia y “I Want You (She’s So Heavy)” uno los temas más espesos de la historia del cuarteto, en la que reitera su obsesión malsana por Yoko Ono y hace un gran solo que tiene tintes de Jazz, ejecutado con gran maestría y destreza.

Y para dejar claro por qué eran la mejor banda del mundo, en la última canción del álbum, todos los integrantes hicieron un solo en el tema “The End”. Después del solo de Ringo, los otros tres alinearon amplificadores y cada uno tomó una guitarra para hacer un solo. En orden, primero podemos escuchar el estilo “amable” y Pop de Paul, seguido de la sofisticación y perfección técnica de George, y finalizando con el fuzz rasposo y brutal, de John.

Con este estilo, Lennon lanzó su segundo sencillo como solista, “Cold Turkey”, una canción en la que cuenta su experiencia de desintoxicación de la heroína a la cual se había hecho adicto desde las grabaciones del Álbum Blanco. En el tema fue ayudado por Eric Clapton quien duplicó y perfeccionó el riff creado por Lennon, que también contribuye con varias capas de feedback.

Sin duda, el mejor trabajo de John Lennon como guitarrista queda plasmado en su primer álbum “oficial” como solista: John Lennon/Plastic Ono Band, en el cual elige acompañarse por una banda sencilla: su amigo y diseñador gráfico Klaus Voorman al bajo y Ringo Starr en la batería.

John se hace cargo de todas las guitarras en el disco, producido por Phil Spector, quien sabiamente decidió no saturarlo con su famosa “pared de sonido” como solía hacerlo. Todo lo contrario. El álbum tiene un ambiente básico, casi desnudo. Lennon se luce en canciones como la hipnótica “Well, Well, Well”, al igual que “I Found Out” en la que duplica su riff mediante la voz. Llena de tremolo su guitarra en la pastosa “Hold On John” y se convierte en un Dylan tardío con la acústica “Working Class Hero”.

De aquí en adelante Lennon dejaría el trabajo de guitarras en manos de sus colaboradores como Clapton, Harrison o el menospreciado Jesse Ed Davis, aunque tendría algunos ejercicios interesantes como en “Well (Baby Please Don’t Go)” que recuerda algo de “Revolution” y “Yer Blues”; la potente “I’m Losing You” de guitarras rockeras ayudado por Rick Nielsen de Cheap Trick, y la bella acústica “Steel and Glass” que hoy en día se considera una de las mejores ejecuciones de Lennon en la guitarra.

Curiosamente la última canción grabada por John en vida fue “Walking on Thin Ice”, una canción de Yoko en la que nos muestra al músico tocando un solo con todo ese estilo “primitivo” en su máxima expresión, una soberbia despedida sin duda. La cinta de esta grabación la llevaba Lennon en los brazos cuando Mark David Chapman le quitó la vida con cinco disparos de su revolver.

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All Comments

  • Un placer haber leido esta publicación.

    Mario octubre 10, 2018 10:15 pm Responder
  • Información que cura

    EdgarDoom octubre 14, 2018 10:35 pm Responder
  • Excelentes datos mi querido oráculo del rock

    mpea octubre 15, 2018 8:11 pm Responder
  • Se descosió el maestro Iván nieblas Nunca había leído un artículo tan largo en el blog de convoy

    Dionisio316 octubre 18, 2018 8:43 pm Responder

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