10 Clásicos del Cine de Terror que probablemente no has visto

noviembre 1, 2018
cine de terror

El espíritu de Halloween nos sigue invadiendo y Convoy te invita a conocer los orígenes mismos del Cine de Terror.

El día de ayer te recomendamos películas modernas de terror que han cambiado la percepción y las formas de acción del género. No obstante, también sería pertinente hacerle un espacio a algunas películas clásicas con las que se originó todo.

Muchos ya conocen de memoria The Exorcist, Rosemary’s Baby o Psycho, por lo que preparamos para ti una lista con 10 películas de terror clásicas que ningún amante del terror y del cine debe pasar por alto.

The Innocents (Jack Clayton, 1961)

La película está basada en el clásico literario de Henry James, sobre una institutriz que es contratada para educar a dos niños en una mansión que esconde muchos secretos y una historia de amor trágica que terminó en suicidio, es uno de los filmes que sentaron los precedentes para películas como The Others o El Orfanato.

Su fotografía en blanco y negro, sus claroscuros, el uso innovador del sonido y el rostro aterrorizado de Deborah Kerr, la han convertido en un clásico inmediato y en una de las mejores películas de terror de todos los tiempos. Además cuenta con uno de los pocos guiones para cine que escribió en vida Truman Capote.

Kwaidan (Masaki Kobayashi, 1964)

Largometraje japonés de culto que cuenta cuatro historias sobre fantasmas muy escalofriantes. Su efectividad para erizar la piel radica no sólo en su dinamismo técnico, resultante en una poética audiovisual impecable, sino en el estudio que realiza sobre la psique de sus personajes.

Guarda un lugar privilegiado en la historia al tratarse de uno de los pocos filmes de terror que ha sido galardonado en Cannes (1965) y uno de los pocos que ha llegado a las nominaciones de los Oscar, en este caso como Mejor Película Extranjera.

The Haunting (Robert Wise, 1963)

Obra británica de terror psicológico sobre un científico que, acompañado de un grupo de personas, se instala en una casa en la que se han llevado a cabo crímenes horripilantes. Una de las personas que le acompaña es una psíquica que asegura que las almas de los inquietos aún vagan por los espacios del recinto.

Esta película se vio notablemente influenciada por The Innocents de Jack Clayton (que lidera esta lista), pero eso no demerita su efectiva maquinaria visual que impulsa la historia de horror con planos holandeses, montajes abruptos, experimentación en el sonido, y una tesis argumental que versa totalmente sobre la paranoia.

Les Diaboliques (Henri-Georges Clouzot, 1955)

Un antecedente al cine de Hitchcock. Cuenta la historia de dos maestras que mantienen una relación sentimental con el director del colegio en el que laboran. Cuando el triángulo amoroso se vuelve insostenible, ambas unen fuerzas para castigar al hombre.

En teoría, esta película no es sobre fantasmas, sin embargo, su manejo tan brillante del suspenso, la convierte en una obligada para esta lista. Guarda uno de los plot twist más brillantes y recordados de toda la historia.

The Hunger (Tony Scott, 1983)

Miriam Blaylock colecciona no sólo arte del renacentista y joyería del Antiguo Egipto, también tiene predilección por los amantes y las almas. Moderna y elegante, Miriam es una vampiro residente de Manhattan, bendecida con la belleza y maldecida por la sed de sangre.

Esta película cambia las reglas sobre los vampiros (no al estilo Twilight) con un acercamiento que resulta delirante tanto por el argumento, como por sus imágenes. Además cuenta con las soberbias actuaciones de Catherine Deneuve, David Bowie y Susan Sarandon.

Daughters of Darkness (Harry Kümel, 1971)

Narra el encuentro entre una pareja de recién casados y la condesa Erzsébet Báthory, en el cual se desencadenarán una serie de eventos bastante extraños bajo un aura en extremo tétrica.

Esta película sitúa el famoso mito sobre la condesa Báthory, presunta vampira de la cultura húngara, en un escenario moderno, al menos para la época de la película, con un entramado audiovisual digno de cualquier historia sobre vampiros.

The Black Cat (Edgar G. Ulmer, 1934)

Esta película unió los talentos de dos leyendas del cine de terror, Boris Karloff y Bela Lugosi, en una historia sobre un matrimonio que en pleno viaje de luna de miel, sufre un infortunio que les lleva a la mansión de un individuo inquietante que resulta ser un satanista.

Este filme conjuga el thriller, suspenso psicológico y un horror explícito para darle vida en la pantalla a una historia de Edgar Allan Poe. Ejemplo perfecto del cine de serie B y uno de los clásico más olvidados de la historia del cine.

Carnival of Souls (Herk Harvey, 1962)

Una mujer sufre un accidente por la carretera en el que pierde la conciencia. Horas más tarde despierta en un escenario desconocido en el que la línea entre los vivos y los muertos ha sido desdibujada para permitir el paso a lo perturbador.

No es ningún secreto que este filme ha servido de inspiración para un sinnúmero de proyectos de terror posteriores. Sus imágenes tan innovadoras y su atmósfera son dos elementos que han quedado marcados para siempre. De fotografía impresionista, conseguida sólo con efectos prácticos y con más de un par de recursos narrativos que quizás aún logren asustarte.

The Wicker Man (Robin Hardy, 1973)

Un agente de la policía acude a una isla a las afueras de Inglaterra en pos de una investigación en curso sobre la desaparición de una chica. En la isla es recibido por los lugareños y su líder, quienes son practicantes de un culto pagano.

Esta película es uno de los mejores exponentes del terror y el suspenso psicológico, en donde las acciones de los personajes y lo que tengan que decir son más importantes que lo que se vea de manera explícita en pantalla. Se trata sin duda de una película de culto y clásico innegable.

The Phantom Carriage (Victor Sjöström, 1921)

Cerramos esta lista con un clásico del cine mudo, sobre una superstición hecha leyenda que asegura que si un pecador es el último en morir antes de que acabe el año, entonces su alma tendrá que conducir durante un año entero el carruaje fantasma que recoge las almas de los muertos.

Se trata de una película expresionista que ha dejado su marca en la historia por su inventiva con los efectos especiales y su sofisticado uso del discurso para ejecutar al mismo tiempo una historia de terror y una crítica social de lo más elaborada.

Por Kevin Lima y Luis Mora.

 

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