The Orsay Murder Club: las historias más obscuras detrás de algunas obras de arte.

noviembre 2, 2018
the orsay murder club

En su nuevo libro The Orsay Murder Club, Christos Markogiannakis investiga una selección de 30 obras de arte a través de un lente «criminartístico». 

Aplicando los principios de la criminología y la historia del arte el autor examina pinturas creadas por artistas como Moreau, Cézanne, Carpeaux y Rodin. Todas ellas comparten aspectos en común: representan asesinatos o pasajes tenebrosos y se encuentran en el Museo de Orsay (París).

Cada trabajo es tratado como una escena del crimen y conduce a una investigación inspirada en principios legales y forenses. Algunas de los temas que aborda Markogiannakis están relacionados con la representación de la brujería, la hechicería y el ocultismo en la pintura y cómo reforzó el imaginario entorno a cierto tipo de mujeres desde el siglo XIII.

A continuación se muestra un extracto de The Orsay Murder Club en el que se analiza la pintura La bruja y el gato negro de Paul Ranson (1893):

“A comienzos del Renacimiento, la percepción folclórica de la brujería y sus peligros potenciales, arraigada en una población rural sin educación, ganó terreno entre las clases más cultas. La doctrina cristiana reconoció la existencia de la brujería como una expresión de la influencia del diablo y la clasificó como una herejía. En consecuencia, la tolerancia fue eclipsada por la persecución y el castigo para aquellos percibidos como siervos de Satanás.

La bruja de Paul Ranson ocupa casi toda la composición de su pintura. La vemos desplomada, con la cabeza apoyada por el brazo. Su mano oscurece parte de su rostro, revelando solo sus cejas, sus ojos cerrados y su nariz deformada y enganchada. […] El símbolo de Mercurio está formado por el signo biológico del sexo femenino () coronado con cuernos. Sirve como una referencia directa a la mujer que tenemos ante nosotros, un siervo de Satanás. Un gato negro, ese indispensable compañero de magia negra, ve a un cuervo que descansa sobre el hombro de la bruja. En el fondo, el diablo tiene sus ojos fijos en el gato y su amo. […] Se dice que esta bruja en particular inspiró a Walt Disney en la creación del personaje Wicked Witch para su película clásica de 1937, Snow White and the Seven Dwarfs.”

Si quieres leer más historias de pinturas sobre brujas, asesinatos y representaciones tenebrosas no dudes en adquirir este libro disponible en Amazon.

Por Stefanía Acevedo

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